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Proyecto eléctrico, memoria técnica o boletín: cuál necesitas
Instalaciones eléctricas

¿Proyecto eléctrico, memoria técnica o solo el boletín? Cuál necesitas (explicado fácil)

¿No sabes si te piden un proyecto eléctrico, una memoria técnica o solo el boletín? La tabla oficial de la ITC-BT-04 con los kW exactos de cada caso.

Guillermo García Flores Guillermo García Flores Ingeniero Industrial Superior · Col. 21.108 · Actualizado el 15 de agosto de 2026 10 min de lectura

Te han dicho que necesitas «legalizar la luz» de tu local, tu vivienda o tu nave. Pides tres presupuestos y cada uno te habla de un documento distinto: uno te ofrece un boletín de 120 €, otro te habla de una memoria y el tercero te pasa un proyecto de 600. Y tú sigues con la misma pregunta: ¿qué necesito yo exactamente?

Aquí está la respuesta, y no es opinable: existe una tabla oficial con quince grupos y sus kilovatios exactos. Vamos a verla entera, a traducirla a casos reales y a aclarar las tres trampas que hacen que la gente pague el documento equivocado — que, ojo, ocurre en las dos direcciones.

Lo más importante del artículo

  • No lo decides tú ni tu electricista: lo decide la ITC-BT-04 del REBT, que lista quince grupos con sus umbrales.
  • Proyecto = diseño antes, firmado por técnico titulado. Boletín (CIE) = certificado después, firmado por instalador autorizado. No se sustituyen.
  • Umbrales que más se consultan: industrias >20 kW, viviendas unifamiliares >50 kW, alumbrado exterior y piscinas >5 kW, locales húmedos >10 kW.
  • Sin límite de potencia (proyecto siempre): pública concurrencia, quirófanos, locales con riesgo de incendio y garajes con ventilación forzada.
  • Si tu caso encaja en dos grupos, se aplica el criterio más exigente.
  • Todo lo que no entra en esos grupos se resuelve con memoria técnica de diseño.

Esto te sirve si…

Tienes un local, vivienda, garaje o nave y no sabes qué documento te van a exigir, o ya tienes presupuestos sobre la mesa que proponen cosas distintas y necesitas saber cuál tiene razón antes de firmar.

Esto no te sirve si…

Ya sabes con certeza que tu caso necesita proyecto y solo buscas precio y plazos: ve directo a la ficha del proyecto eléctrico. Tampoco cubre instalaciones de alta tensión, que siguen su propio reglamento.

Tres documentos, tres momentos, tres firmas

Antes de la tabla conviene tener claro qué es cada cosa, porque la confusión de fondo casi siempre es cronológica.

El proyecto: el «antes»

Es el diseño técnico completo, con memoria, cálculos justificativos, esquema unifilar y planos. Lo redacta y firma un técnico titulado competente, que responde directamente de que se ajuste al reglamento. Se hace antes de montar nada, porque su función es precisamente decidir cómo se monta.

La memoria técnica de diseño: el intermedio

La MTD se redacta sobre un impreso oficial que determina cada comunidad autónoma, y recoge los datos y características principales de la instalación: titular, emplazamiento, uso, receptores previstos, cálculos de la línea general y las derivaciones, esquema unifilar y croquis. La firma el instalador autorizado de la categoría correspondiente o un técnico titulado, y quien firma es el responsable.

El boletín (CIE): el «después»

Es el Certificado de Instalación Eléctrica que emite el instalador autorizado al terminar, tras las verificaciones reglamentarias. Es el documento que la distribuidora pide para dar suministro. No sustituye a nada: una instalación con proyecto también acaba con su boletín.

La tabla oficial: los quince grupos que precisan proyecto

Esto es lo que dice la ITC-BT-04. Si tu instalación aparece aquí y supera el límite indicado, necesita proyecto; si no aparece, se resuelve con memoria técnica de diseño.

GrupoTipo de instalaciónLímite
aIndustrias, en generalP > 20 kW
bLocales húmedos, polvorientos o con riesgo de corrosión; bombas de extracción o elevación de aguaP > 10 kW
cLocales mojados; generadores y convertidores; conductores aislados para caldeo (salvo viviendas)P > 10 kW
dInstalaciones temporales para maquinaria de obra o en emplazamientos abiertosP > 50 kW
eEdificios destinados principalmente a viviendas, locales comerciales y oficinas sin consideración de pública concurrenciaP > 100 kW por caja general de protección
fViviendas unifamiliaresP > 50 kW
gGarajes que requieren ventilación forzadaSin límite, cualquiera que sea su ocupación
hGarajes con ventilación naturalMás de 5 plazas de estacionamiento
iLocales de pública concurrenciaSin límite
jLíneas de BT con apoyos comunes con alta tensión; máquinas de elevación y transporte; tensiones especiales; rótulos luminosos (salvo ITC-BT-44); cercas eléctricas; redes de distribuciónSin límite
kAlumbrado exteriorP > 5 kW
lLocales con riesgo de incendio o explosión, excepto garajesSin límite
mQuirófanos y salas de intervenciónSin límite
nPiscinas y fuentesP > 5 kW
oLas que determine el Ministerio mediante disposiciónSegún corresponda

La «P» es la potencia prevista en la instalación, calculada según la ITC-BT-10.

Tres reglas para leer la tabla sin equivocarte

La tabla parece sencilla hasta que se aplica a un caso real. Estas tres reglas resuelven casi todos los errores que vemos.

Si encajas en dos grupos, manda el más exigente

Está escrito con todas las letras en la instrucción: cuando una instalación está comprendida en más de un grupo, se aplica el criterio más exigente. Un taller mecánico con foso puede ser industria (>20 kW) y local con riesgo (sin límite) a la vez: gana el segundo, y necesita proyecto aunque tenga 8 kW.

«Sin límite» significa exactamente eso

Un local de pública concurrencia necesita proyecto aunque tenga 3 kW instalados. No hay potencia mínima que te libre. Es el error más caro que vemos: bares pequeños que contratan un boletín porque «esto es minúsculo» y descubren que el expediente no avanza.

La potencia es la prevista, no la contratada

Mucha gente mira su factura de la luz para saber si pasa de 20 kW. No es ese el número. La potencia que cuenta es la prevista en la instalación según la ITC-BT-10, que suele ser bastante mayor que la que se contrata. Comparar con la factura lleva sistemáticamente a subestimar el caso.

Los casos que más dudas generan

El garaje de la comunidad

Aquí se falla más que en ningún otro sitio, porque casi todo el mundo cree que el criterio es el tamaño. No lo es: es la ventilación. Si el garaje necesita ventilación forzada, hay proyecto sí o sí, tenga las plazas que tenga. Si la ventilación es natural, el umbral son más de cinco plazas — es decir, prácticamente cualquier garaje comunitario del país. Y si además hay punto de recarga de vehículo eléctrico, entra en juego la ITC-BT-52 con sus propias exigencias.

El bar, la tienda con aforo, la clínica

Pública concurrencia, grupo i, sin límite. Proyecto siempre. Aquí no hay conversación posible ni presupuesto barato que valga: si el local recibe público en los términos del reglamento, el documento es un proyecto.

La nave o el taller

Industria, grupo a: proyecto por encima de 20 kW de potencia prevista. Que en una nave con maquinaria se supera con una facilidad que sorprende a los propietarios. Y si hay pintura, disolventes, madera o polvo en suspensión, probablemente entren también los grupos b o l, con lo que la regla del criterio más exigente vuelve a mandar.

El local comercial «normal»

Una tienda pequeña sin consideración de pública concurrencia, dentro de un edificio de viviendas, entra en el grupo e: el umbral está en 100 kW por caja general de protección, que casi nunca se alcanza. Ese es el caso que efectivamente se resuelve con memoria técnica — y es el motivo por el que no conviene aceptar un proyecto «por si acaso» sin haber mirado la tabla.

⚠️ Consejo del profesional

Si en la primera llamada te dan precio antes de preguntarte el uso del local, el aforo y la potencia prevista, cuelga. Sin esos tres datos nadie puede saber qué documento necesitas, así que quien te da precio está adivinando o vendiéndote lo que le interesa. Nos llega gente cada semana con un boletín de 90 € para un bar con aforo: Industria lo rechaza, se pierden seis semanas de apertura y al final pagan el boletín más el proyecto más el alquiler de un local cerrado. La pregunta correcta es «¿qué necesito?»; el precio viene después.

Cuando amplías: tres supuestos que reabren el proyecto

Una instalación ya legalizada puede volver a necesitar proyecto al tocarla. Son tres casos:

  1. Ampliaciones de los tipos más exigentes (locales húmedos, mojados, garajes con ventilación forzada, pública concurrencia, redes de distribución, locales con riesgo de incendio y quirófanos) y modificaciones de importancia de cualquiera de los grupos.
  2. Ampliaciones que cruzan el umbral: tu instalación no llegaba al límite de su grupo, pero lo supera al ampliar. El taller de 18 kW que se va a 24 kW pasa de memoria a proyecto.
  3. Ampliaciones sobre instalaciones que ya tenían proyecto, cuando una o varias ampliaciones superan el 50 % de la potencia prevista en el proyecto anterior.

Ese tercer supuesto es el que pilla desprevenido a quien va creciendo poco a poco: tres ampliaciones pequeñas pueden sumar más del 50 % sin que nadie lo esté vigilando.

El coste que nadie menciona: la dirección de obra

Aquí va un dato que rara vez aparece en los presupuestos y que conviene conocer antes de comparar precios. La ITC-BT-04 establece que, en las instalaciones que requirieron proyecto, la ejecución deberá contar con la dirección de un técnico titulado competente.

Es decir: en un caso con proyecto no basta con comprar el documento y darle los planos a un instalador. Hay un técnico que dirige la ejecución y responde de que lo construido sea lo proyectado. Si un presupuesto de proyecto es llamativamente más barato que los demás, esta es la primera partida que conviene comprobar que está dentro.

Y hay una consecuencia útil de ese mismo artículo: si durante la obra el instalador considera que el proyecto no se ajusta al reglamento, debe comunicarlo por escrito al autor del proyecto y al propietario. No es una formalidad — es tu red de seguridad como titular.

Cuánto cuesta cada documento

DocumentoPrecio orientativoQuién lo firma
Boletín (CIE)90-250 €Instalador autorizado
Memoria técnica de diseñoAlgo por encima del boletínInstalador autorizado o técnico titulado
Proyecto eléctricoDesde ~300 €Técnico titulado competente
Dirección de ejecuciónSegún alcance de la obraTécnico titulado competente

La diferencia de precio se corresponde con el nivel de exigencia técnica de cada caso, y por eso equivocarse cuesta dinero en las dos direcciones: pagar un proyecto cuando bastaba una memoria es tirar dinero; pagar un boletín cuando hacía falta proyecto es peor, porque además del dinero se pierde el tiempo.

Qué pasa si presentas el documento equivocado

En la práctica, tres cosas y en este orden. Primero, Industria no da por bueno el expediente y la instalación queda sin legalizar. Segundo, la apertura se retrasa — y si estás pagando alquiler de un local cerrado, ese es el coste real, no el del documento. Tercero, y es el que menos se piensa: ante un siniestro, una instalación mal legalizada es un argumento servido en bandeja para que la aseguradora discuta la cobertura.

Ninguno de los tres aparece en el presupuesto barato. Los tres aparecen después.

Tres datos bastan para saberlo

Lo mejor de que exista una tabla oficial es que la duda se resuelve con datos, no con opiniones. Y hacen falta exactamente tres:

  1. Para qué es la instalación — vivienda, comercio, hostelería, garaje, nave, piscina.
  2. Si entra público y en qué condiciones.
  3. La potencia prevista de la instalación (la de la ITC-BT-10, no la de tu factura).

Con eso, cualquier técnico honesto te dice en cinco minutos en qué grupo estás. Y esa respuesta debería ser gratis siempre, porque no es un servicio: es leer una tabla.

Nosotros te lo confirmamos por escrito, con el precio de la opción que te corresponde. Si te basta una memoria, te lo diremos aunque ganemos menos que con un proyecto — entre otras cosas porque un cliente que descubre a los seis meses que pagó de más no vuelve, y este trabajo se sostiene sobre que la gente vuelva.

Cuéntanos qué instalación es y para qué la vas a usar, y te decimos exactamente qué documento necesitas y qué cuesta, sin que tengas que entender una sola sigla.

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Preguntas frecuentes

¿El boletín y el proyecto eléctrico son lo mismo?
No, y no se sustituyen. El proyecto es el diseño técnico que se calcula antes de montar la instalación y lo firma un técnico titulado. El boletín (CIE) es el certificado que firma el instalador autorizado después de montarla. Una instalación que necesita proyecto también necesita boletín: son dos documentos en dos momentos distintos y con dos firmas distintas.
¿Dónde está escrito qué necesita mi caso?
En la ITC-BT-04 del REBT, que enumera quince grupos de instalaciones con su límite de potencia. Industrias por encima de 20 kW, viviendas unifamiliares por encima de 50 kW, alumbrado exterior y piscinas por encima de 5 kW, locales de pública concurrencia y quirófanos sin límite ninguno. Todo lo que no entra en esos grupos se resuelve con memoria técnica de diseño.
¿Mi garaje comunitario necesita proyecto?
Depende de la ventilación, y este es el matiz que más se falla. Si el garaje requiere ventilación forzada, necesita proyecto cualquiera que sea su ocupación. Si tiene ventilación natural, solo a partir de más de 5 plazas de estacionamiento. La mayoría de garajes comunitarios entran por una vía o por la otra.
¿Qué es la memoria técnica de diseño (MTD)?
Es el documento que requieren todas las instalaciones que no entran en los grupos que exigen proyecto: nuevas, ampliaciones o modificaciones. Se redacta sobre el impreso oficial que determina cada comunidad autónoma y la firma el instalador autorizado o un técnico titulado, que responde de que se ajuste al reglamento. Es más sencilla y más barata que un proyecto.
Voy a ampliar una instalación que ya tenía proyecto. ¿Necesito uno nuevo?
Si la ampliación supera el 50 % de la potencia prevista en el proyecto anterior, sí. También lo necesitas si tu instalación no llegaba al límite de su grupo pero lo supera al ampliar, y en cualquier ampliación de locales de pública concurrencia, garajes con ventilación forzada, locales con riesgo de incendio o quirófanos.
¿Puedo pagar solo un boletín para ahorrarme el proyecto?
Si tu instalación entra en alguno de los grupos de la ITC-BT-04, no. Presentar un boletín donde hacía falta proyecto deja la instalación mal legalizada: Industria puede rechazar el expediente, la apertura se retrasa y, si algún día hay un siniestro, la cobertura del seguro queda en el aire. Sale mucho más caro que el proyecto que se quería evitar.
¿Cuánto se diferencian en precio?
El boletín va de 90 a 250 €. Una memoria técnica queda algo por encima. Un proyecto parte de unos 300 € e incluye cálculos, planos y tramitación ante Industria. Y hay un coste que casi nadie menciona: si tu instalación requiere proyecto, la ejecución debe contar además con dirección de técnico titulado.

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