Acabas de comprar o alquilar un piso —o vas a abrir un local— y toca lo más básico de todo: que haya luz. Llamas a una compañía y en dos minutos aparecen cinco palabras que nadie te había explicado: CUPS, derechos de enganche, potencia admisible y, coronándolo todo, «necesitamos el boletín».
La buena noticia es que el alta de luz es un trámite sencillo cuando los papeles están en regla. La menos buena es que casi nadie sabe de antemano si los suyos lo están, y ese desconocimiento es el que convierte una semana en un mes. Vamos a quitarle la niebla: qué caso es el tuyo, qué vas a pagar exactamente y en qué orden hay que hacer las cosas.
Lo más importante del artículo
- Cambiar de compañía con la luz activa no es un alta: es gratis, inmediato y sin papeleo técnico.
- Los derechos están regulados: 17,37 €/kW de extensión + 19,70 €/kW de acceso + 9,04 € de enganche, sin IVA. Iguales en toda España.
- Te pedirán boletín (CIE) si el suministro es nuevo, lleva más de un año cortado, amplías potencia o has reformado.
- Hay dos relojes distintos: el de un año activa el boletín; el de tres años hace que se paguen los derechos de extensión completos.
- Plazo realista: 5-7 días hábiles con todo en regla; una o dos semanas si hay boletín de por medio.
- La potencia máxima la manda tu instalación, no la comercializadora.
Esto te sirve si…
Vas a mudarte, comprar o alquilar un piso o local y necesitas dar de alta o reactivar el suministro, y quieres saber antes de llamar si te van a pedir boletín y cuánto va a costar la broma completa.
Esto no te sirve si…
Solo quieres cambiar de comercializadora teniendo la luz activa. Ese trámite es gratuito, no lleva boletín, no toca la instalación y lo gestiona de principio a fin la compañía que elijas — no necesitas a nadie más.
Cuatro trámites que la gente llama igual
Casi todos los sustos del alta nacen aquí: cuatro gestiones muy distintas comparten el mismo nombre en la conversación de la calle. Identificar la tuya resuelve la mitad de las dudas.
Cambio de comercializadora
La luz funciona y solo quieres otra tarifa. Gratis, sin papeles y sin corte de suministro. No entra ningún técnico en tu casa.
Cambio de titular
La luz funciona y lo que cambia es el nombre del contrato — el caso típico de una herencia, un alquiler o una compraventa con suministro activo. Normalmente no requiere boletín, aunque si la instalación tiene más de veinte años la distribuidora puede pedirlo.
Reconexión
El punto existe pero está cortado. Aquí es donde importan los relojes de los que hablamos en el siguiente apartado, y donde aparecen las sorpresas.
Alta nueva
Un suministro que nunca ha existido: obra nueva, un local que se segrega, una nave sin acometida. Es el escenario completo — boletín, derechos íntegros incluida la extensión y, a veces, obra de acometida.
| Tu situación | ¿Boletín? | Qué pagas |
|---|---|---|
| Cambio de comercializadora | No | 0 € |
| Cambio de titular, instalación reciente | Normalmente no | 0 € |
| Cambio de titular, instalación de +20 años | A veces | Boletín desde 90 € |
| Cortada menos de un año | No, salvo excepción | Enganche y acceso |
| Cortada más de un año | Sí | Boletín + derechos |
| Cortada más de tres años | Sí | Boletín + derechos completos |
| Suministro nuevo | Sí | Boletín + derechos completos |
Los dos relojes que deciden tu factura
Este es el detalle que casi nadie explica y que separa un presupuesto realista de una sorpresa de doscientos euros. Cuando un suministro está de baja, corren dos plazos independientes:
El reloj de un año decide si te piden boletín. Pasados doce meses sin suministro, la distribuidora ya no da por bueno el certificado antiguo: quiere que alguien vuelva a mirar esa instalación antes de conectarla.
El reloj de tres años decide si conservas los derechos de extensión que ya se pagaron en su día. Mientras no se cumplan, la potencia reconocida en ese punto sigue siendo tuya y solo pagas por lo que amplíes. Superados los tres años, decaen: se abonan enteros, como si el punto fuese nuevo.
La consecuencia práctica es contundente. Un local que lleva catorce meses cerrado necesita boletín, pero conserva sus derechos. El mismo local cerrado cuatro años necesita boletín y paga los derechos completos — en un local de 9,2 kW, eso son unos 340 € más con IVA que no estaban en el plan de nadie.
⚠️ Consejo del profesional
Antes de firmar la compra o el alquiler de un piso o local con la luz cortada, haz una sola pregunta: ¿desde cuándo? No «¿está la luz dada de alta?», sino la fecha. Con ese dato en la mano sabes en qué reloj estás y puedes calcular el coste real de poner el inmueble en marcha, que en un local antiguo se mueve entre 150 y 600 € según el caso. Es la pregunta más rentable de toda la operación y cabe en un WhatsApp.
Qué vas a pagar, concepto a concepto
Los derechos los cobra la distribuidora (i-DE, UFD, e-distribución, según tu zona), no la comercializadora, y aparecen en tu primera o segunda factura. Están regulados por el RD 1955/2000, así que son idénticos contrates con quien contrates:
| Concepto | Importe (sin IVA) | Cuándo se paga |
|---|---|---|
| Derechos de extensión | 17,37 €/kW | Altas nuevas y suministros con más de 3 años de baja |
| Derechos de acceso | 19,70 €/kW | Por los kW contratados o ampliados |
| Derechos de enganche | 9,04 € fijos | Siempre que haya actuación de conexión |
Con eso, dos escenarios reales:
- Alta nueva de vivienda, 5,75 kW: (5,75 × 17,37) + (5,75 × 19,70) + 9,04 = 222,20 € → unos 269 € con IVA.
- Reconexión de 4,6 kW con menos de tres años de baja (sin extensión): (4,6 × 19,70) + 9,04 = 99,66 € → unos 121 € con IVA.
A eso se suma, solo si tu caso lo exige, el boletín eléctrico desde 90 €: el instalador autorizado verifica la instalación, emite el certificado y lo registra ante Industria. Es el documento que le dice a la distribuidora «esta instalación es segura, puedes conectar» — y quien lo firma responde de ello.
Los papeles que te van a pedir
Ten esto a mano antes de llamar y el trámite se hace en una llamada en vez de en tres:
- El CUPS, que es el DNI del punto de suministro. Está en cualquier factura antigua del inmueble; si no tienes ninguna, la distribuidora te lo da con la dirección y la referencia catastral.
- DNI del titular y datos bancarios para la domiciliación.
- Dirección exacta con todos los datos de finca, escalera, piso y puerta. Un local sin número de policía claro puede atascar la solicitud.
- El boletín (CIE), si tu caso lo exige. Y aquí va el orden importante: primero el boletín, después el contrato. Contratar antes deja la solicitud en espera y no acelera nada.
- Referencia catastral, que suelen pedir en altas nuevas.
Cuánta potencia contratar
El techo lo fija tu CIE. Dentro de ese techo, la decisión es tuya y tiene consecuencias económicas de largo plazo, porque cada kW ronda los 30-45 €/año solo en término fijo:
- 3,45-4,6 kW: vivienda estándar sin grandes cargas eléctricas.
- 5,75 kW: con placa de inducción y aire acondicionado.
- 7,36-9,2 kW: con aerotermia, coche eléctrico o ambos. Aquí conviene hacer el cálculo con criterio, porque un buen sistema de gestión de carga puede ahorrarte el salto entero.
Pedir de más cuesta dinero todos los meses; pedir de menos hace saltar el interruptor y obliga a otra ampliación, con sus derechos otra vez. Merece la pena pensarlo cinco minutos.
Si es un local, hay dos diferencias
La primera: muchos locales de pública concurrencia necesitan proyecto eléctrico firmado por técnico titulado en lugar de un simple boletín. La frontera la marca el REBT según el uso, el aforo y la potencia — te confirmamos en qué lado estás antes de que gastes un euro, porque la diferencia de coste entre un proyecto y un certificado es considerable.
La segunda: en un local, el alta de luz no viaja sola. Va con la licencia de actividad, a menudo con el alta de gas y con la instalación de climatización o ventilación. Tramitarlas por separado significa repetir visitas, repetir esperas y descubrir incompatibilidades tarde. Planificadas juntas, los plazos se solapan y una sola visita técnica resuelve varios frentes.
Los cuatro errores que alargan un alta
- Contratar antes de tener el boletín cuando el caso lo exige. La solicitud se queda en espera y el reloj no empieza a correr hasta que llega el documento.
- Pedir más potencia de la que admite la instalación. Rechazo automático de la distribuidora y vuelta a empezar, con las semanas perdidas.
- Comprar un boletín sin visita. No acredita nada y expone al titular.
- Dejar el alta para el final de la reforma o la mudanza. El papeleo corre perfectamente en paralelo a la obra; empezarlo tarde es regalar semanas de inmueble a oscuras.
Cuánto tarda, con los tiempos reales
| Fase | Tiempo |
|---|---|
| Localizar el CUPS y confirmar el estado del punto | 1 día |
| Visita del instalador y emisión del boletín (si aplica) | 3-7 días |
| Contratación con la comercializadora | 1-2 días |
| Conexión por la distribuidora | 5-7 días hábiles |
En el mejor caso, una semana. Con boletín de por medio, dos. Y esos plazos se cumplen razonablemente bien siempre que las fases vayan en el orden correcto, porque ninguna distribuidora acelera una solicitud incompleta.
El día que fijas la fecha de entrada, haz una llamada más
Hay un hábito que ahorra más disgustos que cualquier consejo técnico de este artículo: el mismo día que cierras la fecha de mudanza, entrega de llaves o apertura, comprueba el estado del suministro. Solo tres datos: si el punto está activo o cortado, desde cuándo, y si hay boletín en vigor.
Son dos llamadas y quince minutos. Y son exactamente la diferencia entre entrar con la nevera funcionando o pasar la primera semana con una alargadera del vecino, que es una situación de la que uno se acuerda muchos años.
Porque el trámite en sí no es difícil: es que se hace en un orden y nadie te lo cuenta. Primero se averigua el estado, luego se resuelve el boletín si toca, luego se contrata y al final se conecta. Hecho al revés, cada paso espera al anterior y una semana se convierte en cinco.
Dinos la dirección y qué necesitas —suministro nuevo, piso con la luz cortada, local que abre— y te decimos en qué caso estás y qué va a costar. Si hace falta boletín, lo tramitamos entero: visita, certificado, registro y gestión con la distribuidora, con precio cerrado por escrito.