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Vivienda unifamiliar con unidad exterior de aerotermia
Eficiencia energética

Aerotermia o caldera de gas en tu casa: la comparativa honesta que nadie te hace

¿Cambiar la caldera de gas por aerotermia en una vivienda? Costes reales, consumos, cuándo gana cada una y los casos donde la aerotermia NO conviene.

Tu caldera de gas tiene quince años, este invierno ha dado dos avisos y en algún momento habrá que decidir. Y en cuanto pides presupuestos aparecen dos discursos irreconciliables: el que te dice que la aerotermia es el futuro y que la caldera es un dinosaurio, y el que te dice que la aerotermia no calienta y que en tu zona no sirve.

Ninguno de los dos te está ayudando a decidir, porque la respuesta correcta no depende de la tecnología: depende de tu casa.

Aquí va la comparación con los criterios que de verdad inclinan la balanza, incluidos los casos —que existen— en los que la aerotermia no es la mejor opción.

Lo más importante del artículo

  • La aerotermia entrega 3-4 kWh de calor por cada kWh eléctrico. Una caldera nunca pasa de 1. De ahí sale todo el ahorro.
  • Pero la electricidad cuesta más por kWh que el gas, así que el ahorro real es el cruce de ambas cosas, no un 300 %.
  • El factor que decide la mitad de los casos: tus emisores. La aerotermia quiere baja temperatura.
  • En clima continental rinde menos cuando más frío hace. El dimensionado tiene que contemplarlo.
  • Inversión: 8.000-15.000 € frente a 2.000-4.000 € de renovar caldera.
  • Costes que nadie presupuesta: posible ampliación de potencia eléctrica y adaptación de emisores.
  • Hay casos donde no conviene, y conviene saber cuáles antes de gastar.

Esto te sirve si…

Tienes una vivienda unifamiliar en Valladolid, Castilla y León o Madrid con caldera de gas o gasóleo, y estás decidiendo si renovarla o dar el salto a bomba de calor.

Esto no te sirve si…

Vives en un edificio con calefacción central: ahí la decisión es de la comunidad y tiene otras mayorías, otros números y otras ayudas — está en esta guía. Tampoco cubre climatización de locales comerciales.

Por qué la aerotermia gana en el papel

Conviene entender de dónde sale la diferencia, porque explica también sus límites.

La física, en una frase

Una caldera quema combustible: convierte un kWh de energía en algo menos de un kWh de calor. Una bomba de calor no quema nada — mueve calor del aire exterior al interior, y por cada kWh eléctrico que consume entrega tres o cuatro de calor.

No es marketing: es el mismo principio que tu frigorífico, funcionando al revés.

Por qué entonces el ahorro no es del 300 %

Porque el kWh eléctrico cuesta más que el kWh de gas. El ahorro real es el resultado de cruzar el rendimiento con los precios de cada energía, y por eso las cifras honestas hablan de reducciones sustanciales pero no espectaculares — y por eso cualquier estudio serio empieza mirando tus facturas, no una tabla genérica.

Y por qué el rendimiento no es constante

Este es el matiz que más se omite: el rendimiento de una bomba de calor depende de la temperatura exterior. Cuanto más frío hace fuera, más le cuesta extraer calor del aire, y peor rinde.

Es decir: rinde peor justo cuando más la necesitas. En Málaga eso es anecdótico. En la meseta, en enero, es un dato de proyecto.

El factor que decide la mitad de los casos: tus emisores

Si hay un solo apartado que leer de este artículo, es este.

El problema, explicado sin tecnicismos

Una caldera de gas calienta agua a 70-80 °C y la manda a los radiadores. Los radiadores de una casa con caldera están calculados para esa temperatura: son del tamaño justo para dar el calor necesario con agua muy caliente.

Una bomba de calor es eficiente cuando trabaja con agua a baja temperatura, entre 35 y 45 °C. Y con agua a 40 °C, un radiador calculado para 75 °C entrega mucho menos calor.

Las tres salidas

SituaciónQué se haceConsecuencia
Suelo radianteNada: es el escenario idealMáximo rendimiento
Radiadores sobredimensionados o de baja temperaturaNada o pocoMuy buen resultado
Radiadores clásicos ajustadosAmpliar o sustituir emisoresCoste adicional a presupuestar
Radiadores clásicos, sin tocar nadaSubir la temperatura de impulsiónSe pierde buena parte del ahorro

La última fila es la trampa. La instalación «funciona», la casa calienta, y el usuario no entiende por qué su factura no baja lo que le prometieron. No es que la aerotermia sea mala: es que se le está pidiendo trabajar en el peor punto de su curva.

⚠️ Consejo del profesional

Exige que el presupuesto diga a qué temperatura de impulsión está calculado y que incluya la comprobación de tus emisores actuales. Es una línea en el papel y separa el estudio del catálogo. Un presupuesto que solo pone marca, modelo y potencia está vendiendo una máquina; uno que dice «trabajando a 45 °C, con los radiadores del salón y dormitorio principal ampliados» está diseñando una instalación. La diferencia entre ambos no se ve el día del montaje — se ve en la factura de febrero, cuando ya no hay vuelta atrás.

El clima continental: lo que hay que saber en la meseta

En Valladolid, Palencia o Burgos, la conversación tiene una capa más.

Las máquinas actuales trabajan sin problema con temperaturas bajo cero. Lo que ocurre es que su rendimiento cae, y en las olas de frío pueden necesitar apoyo. Eso no invalida la tecnología: la mayoría de las horas de la temporada de calefacción no son a −5 °C, sino a temperaturas suaves donde la bomba de calor rinde estupendamente.

El balance anual sigue saliendo claramente a favor, con dos condiciones:

  • Que el equipo esté dimensionado con la temperatura de diseño de la zona, no con una genérica.
  • Que la casa tenga un aislamiento razonable, porque una vivienda que pierde calor por todas partes exige impulsiones altas justo en los días peores.

Un equipo dimensionado con criterios de la costa mediterránea se queda corto la primera semana de enero, y entonces el usuario concluye —con toda lógica desde su punto de vista— que «la aerotermia no funciona».

Los costes que no aparecen en el presupuesto

Tres partidas que conviene tener en la cuenta desde el principio:

La ampliación de potencia eléctrica

Una aerotermia suma varios kW a la demanda de la vivienda. Si tu instalación va justa, habrá que ampliar la potencia contratada — con sus derechos regulados y, si tu boletín no admite la nueva potencia, un CIE nuevo. Aquí está el detalle con los precios.

La adaptación de emisores

Ya comentada, y es la partida que más varía entre una casa y otra.

La retirada del gas

Si se prescinde del gas, hay que dar de baja el suministro correctamente y, si se mantiene para cocina, revisar que la instalación queda en condiciones y documentada.

La comparación completa

AerotermiaCaldera de gas
Inversión8.000-15.000 €2.000-4.000 €
Rendimiento3-4 kWh de calor por kWh eléctricoMenos de 1
Sensible al climaSíNo
Sensible a los emisoresMuchoPoco
Da refrigeraciónSí, si se diseña para elloNo
Ayudas disponiblesHabitualmente síRaramente
Combina con fotovoltaicaMuy bienNo
Vida útil orientativa15-20 años15-20 años

Cuándo NO conviene (y merece decirlo)

Cuatro escenarios en los que la respuesta honesta es que renueves la caldera:

  • Casa mal aislada que no se va a mejorar. La aerotermia amplifica lo bueno y lo malo de una envolvente. En una casa-colador, decepciona.
  • Radiadores antiguos que no se van a tocar. Ver el apartado de emisores: el ahorro prometido no llegará.
  • Sin ubicación adecuada para la unidad exterior. Necesita aire libre y genera ruido; encajarla mal es garantía de conflicto, con los vecinos o con tu propio dormitorio.
  • Vivienda de uso esporádico. Segunda residencia de fines de semana: la inversión no tiene horas de funcionamiento suficientes para rotar.

En cualquiera de esos casos, gastar quince mil euros no compra ahorro: compra una decepción cara.

¿Y el agua caliente sanitaria?

Un apartado que se olvida en la comparación y que pesa en el resultado, porque el agua caliente se consume todo el año, también en agosto, cuando la calefacción está apagada.

Cómo lo resuelve cada sistema

Una caldera de gas la produce al instante y a alta temperatura, sin más. Una aerotermia la produce acumulándola en un depósito, que hay que ubicar y que ocupa espacio — un detalle nada menor en viviendas sin cuarto de instalaciones.

Dónde gana la aerotermia

En verano. Producir agua caliente con una bomba de calor cuando fuera hace 25 °C es cuando mejor rinde de todo el año, mientras que una caldera consume exactamente igual en enero que en agosto. En una familia con consumo alto de agua caliente, ese tramo estival aporta una parte apreciable del ahorro anual.

Lo que hay que comprobar

Que el depósito quepa y que su volumen esté dimensionado para las duchas simultáneas reales de la casa. Un acumulador corto obliga a apoyar con resistencia eléctrica, que es justo el consumo caro que se pretendía evitar — y es una de las causas más frecuentes de decepción con instalaciones por lo demás correctas.

La pregunta correcta no es cuál es mejor

Después de bastantes viviendas, la conclusión es que este debate está mal planteado desde el principio. No hay una tecnología mejor: hay una casa que admite mejor una u otra.

Y eso lleva a una consecuencia que casi nadie considera y que es, probablemente, el mejor consejo de todo el artículo. Si tu vivienda está mal aislada, el orden inteligente no es cambiar el generador primero. Es mejorar la envolvente —ventanas, aislamiento— y después decidir el sistema, porque una casa mejor aislada necesita menos potencia, permite trabajar a baja temperatura y hace que la aerotermia funcione en su mejor punto.

Hacerlo al revés significa dimensionar un equipo grande para compensar unas pérdidas que después vas a eliminar, y quedarte con una máquina sobredimensionada trabajando mal.

En una frase: el aislamiento decide qué generador te conviene, no al revés.

Cuéntanos cómo es tu casa —superficie, año, tipo de emisores y qué gastas al año en calefacción— y te devolvemos la comparativa con tus números: qué ahorrarías con cada opción, qué habría que adaptar y en cuánto tiempo se recupera. Si la respuesta es que te conviene renovar la caldera, te la daremos igual.

Fuentes

Resolvemos tus dudas

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta pasar de caldera de gas a aerotermia?
En una unifamiliar típica, instalación completa de 8.000-15.000 € según potencia, equipo y si los emisores actuales sirven. Frente a los 2.000-4.000 € de renovar la caldera de gas, la diferencia se recupera con el menor consumo —una bomba de calor entrega 3-4 kWh de calor por cada kWh eléctrico— y con las ayudas cuando existen.
¿Funciona con los radiadores que ya tengo?
Es la pregunta, y decide la mitad de los casos. La aerotermia rinde bien a baja temperatura: suelo radiante o radiadores sobredimensionados. Con radiadores clásicos calculados para agua a 70-80 °C hay dos salidas: subir la temperatura de impulsión —y perder buena parte del rendimiento— o ampliar emisores. Por eso un estudio serio mira tus radiadores antes que el catálogo.
¿Rinde en un clima frío como el de Valladolid?
Sí, con matices que hay que conocer. Los equipos actuales trabajan por debajo de cero, pero su rendimiento cae cuando baja la temperatura exterior, justo cuando más calor necesitas. En clima continental el balance anual sigue saliendo positivo si la casa y los emisores acompañan. Desconfía de quien te venda aerotermia sin preguntar dónde está la vivienda.
¿Cuándo NO conviene la aerotermia?
Con franqueza: casa mal aislada que no se va a mejorar, radiadores antiguos que no se van a tocar, falta de espacio adecuado para la unidad exterior, o vivienda de uso esporádico, donde la inversión no rota. En esos casos renovar la caldera puede ser lo sensato, y también lo decimos.
¿Qué papeles necesita el cambio?
La instalación térmica se documenta según el RITE: por debajo de 5 kW no se exige documentación preceptiva, entre 5 y 70 kW basta memoria técnica y por encima de 70 kW hace falta proyecto — una unifamiliar está casi siempre en el tramo intermedio. Si además se retira el gas, hay que gestionar la baja del suministro correctamente.
¿Hace falta ampliar la potencia eléctrica?
Con frecuencia sí, y es un coste que no aparece en los presupuestos de climatización. Una aerotermia suma varios kW a la demanda de la vivienda. Conviene comprobar qué admite tu boletín antes de decidir: si hay que ampliar, se suman los derechos regulados y, si tu CIE se queda corto, un boletín nuevo.
¿Y combinarla con placas solares?
Es la pareja natural, porque la aerotermia convierte tu consumo de calefacción en consumo eléctrico, y eso es justo lo que unas placas pueden cubrir. Ojo con un matiz: en invierno, que es cuando más calefacción necesitas, es cuando menos produce la instalación fotovoltaica. Suma, pero no hace milagros estacionales.

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