¿Cómo se redacta el proyecto de aire comprimido?
El proceso tiene cinco fases: toma de datos (visita técnica o recogida de información si es una instalación nueva sobre plano), cálculo de la red y clasificación del equipo según el Reglamento de Equipos a Presión, redacción de la memoria o el proyecto, firma y visado colegial, y entrega para su presentación ante el órgano de industria de tu comunidad autónoma. En CTE Proyectos hacemos las cuatro primeras fases completas; si necesitas ayuda con la tramitación administrativa o con la instalación física, la coordinamos con tu instalador o gestoría de confianza.
La visita técnica y toma de datos
Antes de calcular nada necesitamos datos reales de tu instalación, no una estimación genérica:
- Caudal de aire necesario (Nm³/min) y presión de trabajo (bar) de cada punto de consumo.
- Número, potencia y tipo de compresores (tornillo, pistón, con o sin aceite).
- Recorrido previsto o existente de la red de distribución y ubicación de los puntos de consumo.
- Dimensiones y ubicación de la sala de compresores: ventilación, acceso, protección acústica.
- Si es una ampliación o legalización: documentación existente (proyecto anterior, fichas técnicas de los equipos, certificado de la instalación).
Cálculo técnico
- Dimensionado de la tubería de la red según caudal y la caída de presión admisible en el punto más desfavorable.
- Clasificación del conjunto según el Reglamento de Equipos a Presión: grupo de fluido (el aire comprimido es fluido no peligroso, grupo 2) y categoría según el producto presión máxima × volumen (P×V).
- Cálculo de bancadas y anclajes de los compresores, si el encargo incluye también el cálculo estructural.
- Dimensionado de accesorios auxiliares: secador (frigorífico o de adsorción), filtración, purgas y depósito pulmón.
Qué recibes al final
- Memoria técnica o proyecto completo (según el alcance que corresponda a tu instalación), con planos, esquema de principio de la red y cálculos justificativos.
- Firma de ingeniero colegiado y visado del COIIM.
- Documentación lista para presentar ante el órgano de industria competente, sin que tengas que traducir ni completar nada tú.
Normativa del aire comprimido industrial en 2026
La instalación de aire comprimido en un entorno industrial está sujeta al Reglamento de Equipos a Presión y a la normativa autonómica de inspección de instalaciones industriales. Conocer bien ambos niveles —estatal y autonómico— es lo que permite calcular bien a la primera y dar un plazo de tramitación realista.
Reglamento de Equipos a Presión (RD 2060/2008)
El Real Decreto 2060/2008 aprueba el Reglamento de Equipos a Presión y sus Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC EP), que trasponen el marco europeo de equipos a presión al ordenamiento español. Regula el diseño, la fabricación y la puesta en servicio de recipientes, tuberías y accesorios sometidos a presión, incluidos los compresores, depósitos y redes de aire comprimido. Clasifica los fluidos en dos grupos —el grupo 1 para fluidos peligrosos y el grupo 2 para el resto, en el que se incluye el aire comprimido— y asigna una categoría (de I a IV) según el producto presión máxima por volumen: a mayor P×V, mayor categoría y mayor exigencia de evaluación de conformidad.
El umbral de 25.000 bar·litro
Es el dato práctico que más preguntan los responsables de nave o planta: cuando el producto P×V del conjunto de la instalación (compresor, depósito, red) supera los 25.000 bar·litro, la normativa exige proyecto firmado por técnico competente, con visado recomendado o exigible según el caso. Por debajo de ese umbral, basta con una memoria técnica de alcance más reducido. La mayoría de instalaciones de un taller pequeño quedan por debajo; una sala de compresores de planta industrial con varios equipos y depósito de acumulación grande casi siempre lo supera.
Normativa autonómica de inspección
Una vez legalizada, la instalación queda sujeta a inspecciones periódicas de un Organismo de Control Autorizado (OCA), con procedimiento propio en cada comunidad autónoma:
- Comunidad de Madrid: la Orden de 23 de marzo de 2016 regula el procedimiento de Evaluación e Inspección de Comunicaciones de Industria (EICI), con inspecciones aleatorias sobre un porcentaje de los expedientes presentados, que puede llegar al 50% según el tipo de instalación.
- Castilla y León: el trámite se gestiona a través del Servicio Territorial de Industria, Comercio y Economía de la Junta, con su propio procedimiento de registro e inspección para instalaciones de equipos a presión.
Quién puede firmar el proyecto
Puede firmarlo un ingeniero industrial, un ingeniero técnico industrial u otro técnico competente según su titulación y el alcance de la instalación. En CTE Proyectos firma siempre un ingeniero industrial superior colegiado, con seguro de responsabilidad civil profesional.
¿Qué es el proyecto de instalación de aire comprimido?
El proyecto de instalación de aire comprimido es el documento técnico que describe, calcula y justifica una instalación de generación y distribución de aire comprimido —compresor, tratamiento del aire, red de distribución y sala de compresores— conforme al Reglamento de Equipos a Presión, con el objetivo de ponerla en servicio, ampliarla o legalizarla ante el organismo de industria competente.
Qué incluye
- Memoria descriptiva: uso previsto, caudal, presión de trabajo, equipos instalados.
- Cálculos: dimensionado de la red, pérdida de carga, clasificación del conjunto según el Reglamento de Equipos a Presión.
- Planos: implantación en planta, esquema de principio de la instalación, detalle de la sala de compresores.
- Pliego de condiciones y presupuesto, cuando el alcance del proyecto lo exige.
- Estudio básico de seguridad y salud, si el proyecto conlleva ejecución de obra.
Proyecto completo o memoria técnica, según el caso
| Aspecto | Memoria técnica | Proyecto completo |
|---|---|---|
| Cuándo aplica | P×V ≤ 25.000 bar·litro | P×V > 25.000 bar·litro |
| Alcance documental | Descripción y cálculo básico de la instalación | Memoria, cálculos, planos y pliego completos |
| Visado colegial | Recomendable | Exigible en la mayoría de los casos |
| Ejemplo típico | Taller pequeño, ampliación puntual | Sala de compresores de planta o nave industrial |
Proyecto no es lo mismo que legalización
El proyecto es el documento técnico; la legalización es el trámite administrativo posterior: presentación ante el órgano de industria, inspección inicial por un OCA si corresponde, y registro de la instalación. Nosotros te entregamos el proyecto firmado y visado, listo para presentar; si necesitas que también gestionemos la presentación y el seguimiento del expediente, lo cerramos como un encargo aparte con precio propio, nunca escondido dentro del precio del proyecto.
¿Cuándo necesitas proyecto y cuándo basta memoria técnica?
Necesitas documentación técnica de tu instalación de aire comprimido en estas situaciones:
- Instalación nueva de una sala de compresores en una nave industrial, taller o planta.
- Ampliación de una red existente que, tras la ampliación, supera el umbral P×V.
- Sustitución de un compresor por uno de mayor potencia o presión de trabajo.
- Legalización de una instalación existente que nunca se documentó o que perdió su documentación.
- Traslado o reforma de la sala de compresores dentro de la misma nave.
Cuándo no hace falta proyecto completo
- Instalaciones pequeñas por debajo del umbral P×V (talleres, aplicaciones puntuales de baja presión y volumen): basta memoria técnica.
- Sustitución de un componente por otro equivalente, sin modificar el conjunto de la instalación: normalmente no exige nuevo proyecto, salvo cambio sustancial de presión, volumen o trazado.
Qué plazo depende de nosotros y qué depende de terceros
Aquí es donde más confusión hay en el sector, porque casi nadie lo separa: una cosa es lo que tardamos nosotros en redactar y visar tu proyecto, y otra muy distinta lo que tarda el organismo de industria en resolver el expediente.
- Lo que controlamos nosotros: redacción, cálculo y visado del proyecto o memoria técnica, en 10-15 días laborables desde que tenemos los datos de la visita o la documentación de tu instalación.
- Lo que no controlamos nosotros: la resolución del organismo de industria de tu comunidad autónoma, que puede ir de 15 días a varios meses según la carga de trabajo del registro y si se exige inspección previa de un OCA. Te lo decimos por escrito desde el primer momento, sin prometerte un plazo administrativo que no depende de nosotros.
Inspecciones periódicas tras la puesta en marcha
Una vez legalizada, la instalación queda sujeta a inspecciones periódicas por un OCA, con la frecuencia que fije la instrucción técnica correspondiente según la categoría del equipo. El proyecto que redactamos cubre la fase de diseño y legalización inicial; si necesitas apoyo para las inspecciones periódicas posteriores, podemos coordinarlo como servicio de seguimiento.